Ciudades Resilientes, adaptarse al cambio

agua

Ante la amenaza climática y el crecimiento de las urbes, la población mundial enfrentará en los próximos diversos retos en la disponibilidad de agua, servicios, capacidad de infraestructura, entre otros temas que la ubican en una posición vulnerable.

El concepto de resiliencia es entendida como las medidas que adoptan gobiernos y ciudadanos para continuar a pesar de las adversidades que se enfrenten o tras el impacto de fenómenos naturales.

Estudios científicos, refieren que ninguna nación se salvará de los efectos, sin embargo, las problemáticas serán distintas de acuerdo a su ubicación, condición social y situación política.

Se prevé que los países donde los niveles de pobreza son altos serán los más afectados; por la problemática en la disposición adecuada y suficiente de recursos, por ello es importante establecer rutas de acción para responder a situaciones eventuales o esperadas.

México, país vulnerable

Nuestro país está dentro de la lista de países altamente expuesto a desastres de gran magnitud como huracanes, sequías y sismos, los cuales ya en la actualidad generan graves pérdidas humanas y económicas.

Ante este panorama, en 2016, se creó la Red de Ciudades Resilientes en México para apoyar a los gobiernos estatales a desarrollar estrategias de resistencia, adaptación y recuperación ante desastres naturales, económicos y sociales.

La ONU-Habitat e instituciones mexicanas apoyan, desde entonces, a 18 ciudades ubicadas en los estados de Baja California, Baja California Sur, Campeche, Chiapas, Chihuahua, Coahuila, Colima, Durango, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Nuevo León, Puebla, Quintana Roo y Sinaloa para generar los planes que disminuyan los impactos negativos de cualquier amenaza.

Sin embargo, de los dos mil 457 municipios que conforman el país un total de 480 municipios (20 %), ubicados en el sur y sureste, tienen una vulnerabilidad alta y muy alta ante inundaciones, deslizamientos, sequías agrícolas, reducciones en la precipitación, baja en la productividad, ondas de calor, transmisión de enfermedades tropicales.

Por ello, hoy más que nunca se requiere que los compromisos contraídos para el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 11 se cumplan y se transite hacia ciudades resilientes y sostenibles.

Las zonas urbanas tienen el reto más grande; ya que a pesar de que ocupan el 3 % del territorio, consume entre el 60 y 80 % de la energía y generan al menos el 70 % de las emisiones de carbono.

Urge implementar acciones para disminuir las emisiones de contaminantes, tener una gestión adecuada del agua, hacer un uso eficiente de energía, adecuar la infraestructura a los retos venideros, fortalecer los sistemas de alerta temprana, entre otras.

Y tú ¿ya te sumaste al Reto de transformar nuestras ciudades en resilientes? No dudes más y se parte de los que implementan cambios de conductas significativos para disminuir los efectos de los riesgos que enfrentamos dentro de nuestra comunidad.

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