El huevo o la gallina, ¿qué fue primero?

huevo gallina earthgonomic

Por Miguel Á. Valdes U.

No es sorpresa que esta duda sea una constante en diversas conversaciones. Existen distintos argumentos que intentan dar una explicación coherente a dicha pregunta. Llegando todos al clásico círculo vicioso: “Se necesita una gallina para obtener un huevo, pero las gallinas vienen de un huevo”, dejándonos en la misma tautología que parece no tener una respuesta inmediata.

No obstante, la ciencia y el registro fósil nos han ayudado a resolver tal interrogante. En este caso necesitaremos de dos ramas de la biología; la biología evolutiva y la paleontología.

El huevo

Los huevos están presentes en diversos grupos taxonómicos (conjunto de especies reunidas por características en común o parentesco) y especies animales. Siendo estrictos, un huevo es simplemente una envoltura-membrana dentro de la cual un embrión puede crecer y desarrollarse hasta que sea capaz de sobrevivir por sus propios medios.

Pero la interrogante clásica se centra en los huevos de las gallinas (Gallus gallus domesticus); esta especie pertenece a un tipo específico de huevo que apareció en el planeta Tierra con la evolución de los primeros amniotas (explicaré el término más adelante) hace millones de años. Antes de este grupo de amniotas la mayoría de los animales necesitaban del agua para reproducirse, colocando sus huevos en estanques u otros ambientes húmedos, evitando así que sus descendientes muriesen.

En algún momento dentro de la historia evolutiva de estos animales, que necesitaban de un medio acuático para existir, un nuevo y diferente tipo de huevo comenzó a evolucionar. Esta clase inédita tenía tres membranas extras en su interior: corion, amnios y alantoides. Cada una desempeñando una función específica, que en conjunto proveen de un ambiente cerrado propicio para que el embrión pueda absorber los nutrientes almacenados, acumular los productos de desecho y respirar sin la necesidad de un entorno acuático.

Los huevos amniotas fueron un gran paso evolutivo para muchos de los animales actuales; abrieron un mundo totalmente nuevo y lleno de oportunidades para la colonización del medio terrestre. Es decir, esta innovación permitió vivir en ambientes terrestres sin la necesidad de un ambiente acuático para la reproducción. Increíblemente estas tres membranas conquistaron los continentes.

Imagen 01

Diagrama de huevo amniota al noveno día desde la fertilización. (Gallus gallus domesticus).

A pesar de que sabemos que este proceso es un hecho científico no estamos seguros cuando ocurrió exactamente debido a que la preservación en el registro fósil de cosas distintas a huesos es muy complicada y se deben reunir condiciones ambientales muy específicas para que se fosilicen, por lo que un huevo amniota hasta la fecha no se ha encontrado en los registros. Las mejores aproximaciones que tenemos hoy en día es del ancestro común de los amniotas y tetrápodos (animales con cuatro extremidades y columna vertebral) que habitó el planeta hace unos 370-340 millones de años. Otras investigaciones sugieren que el primer amniota vivió 312 millones de años atrás. Podemos observar y concluir que este grupo de animales amniotas aparecieron hace muchísimo tiempo, cuando los continentes que conocemos actualmente estaban unidos en uno solo, llamado Pangea.

Como podemos notar, los amniotas son bastante importantes, la mayoría de los animales terrestres que conocemos lo son: los mamíferos, reptiles y aves pertenecen a este grupo, ¡tú y yo somos amniotas! descendientes y producto de esta innovación evolutiva. Como dato curioso, nuestra historia como humanos no supera los 2.5 millones de años.

Las primeras gallinas

Estas aves son uno de los alimentos más comunes para el ser humano y son el resultado de variaciones genéticas o mutaciones que surgieron en al menos dos “proto-gallinas”, es decir, estas dos pioneras se reprodujeron (combinaron su ADN) dando lugar a la primera gallina. En algún punto tales mutaciones ocurrieron en la primer célula (justo después de la reproducción) y se fueron copiando a sí mismas, formando el cuerpo de la primera gallina tal y como las conocemos actualmente.

Pero… ¿Quiénes son los ancestros de la primera especie de gallina tal y como la conocemos?, diversas investigaciones apuntan a que la red junglefowl (Gallus gallus) nativa del sudeste Asiático fue domesticada por los humanos en esa región y dispersada por todo el mundo, generando gallinas dóciles, menos agresivas y con huevos más parecidos a los que vemos actualmente.

Imagen 02

Comparación de la red junglefowl (Gallus gallus) y la gallina doméstica (Gallus gallus domesticus).

En otras palabras, las gallinas que conocemos hoy en día (Gallus gallus domesticus) son el resultado de la intervención humana en un proceso llamado selección artificial, pero ese tema fascinante lo abordaremos en otra ocasión.

La evidencia arqueológica sugiere que esta domesticación surgió hace unos 10,000 años (por esa época había humanos cazando mamuts, tigres dientes de sable devorando diferentes animales y capibaras gigantes comiendo hierbas). Pero como en la ciencia nada es una verdad absoluta, otros análisis de ADN y simulaciones matemáticas proponen que este proceso ocurrió hace no menos de 58,000 años.

Entonces… ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Con la información que tenemos hasta este momento podemos responder a esta interrogante sin temor a equivocarnos. El huevo fue primero; los primeros amniotas surgieron hace más de 300 millones de años mientras que las primeras gallinas evolucionaron hace apenas 58,000 años (utilizando el cálculo más extremo en cuanto a su aparición). Por lo tanto, somos capaces de contestar con certeza que los huevos fueron primero que las gallinas. No obstante, después de todo este conocimiento, podemos hacernos una pregunta aún más interesante: “¿Qué fue primero el huevo amniota o los amniotas? Pero esa interrogante puede desarrollarse en otro artículo.

Para confirmar que el huevo fue primero que la gallina podemos dar otro argumento. Revisando el registro fósil, existen decenas de artículos científicos de varios tipos de huevos quedaron fosilizados y preservados por toneladas de rocas. Tal es el caso de un huevo de una especie de tortuga en China perteneciente al Cretácico que está datado hace más de 66 millones de años.

Imagen 03

Fósil de un huevo de tortuga (Emydoolithus laiyangensis) del Cretácico superior.

Referencias

Alvarado, G. E., Lucas, S. G., & Gómez, L. D. (2008). Evidencias directas e indirectas sobre la probable coexistencia de bisontes y el ser humano en Centroamérica durante el Holoceno. Revista Geológica de América Central, (39).

Berthold, E. (2018). Which came first: the chicken or the egg? Australian Academy of Science.

Rodríguez, P. S. (2016). Los supercontinentes de la Tierra. Vida Científica Boletín Científico de la Escuela Preparatoria No. 4, 4(8).

Harari, Y. N. (2014). Sapiens. De animales a dioses: Una breve historia de la humanidad. Debate.

Wang, Q., Wang, X., Zhao, Z., Zhang, J., & Jiang, S. (2013). New turtle egg fossil from the Upper Cretaceous of the Laiyang Basin, Shandong Province, China. Anais da Academia Brasileira de Ciências, 85, 103-111.

Se han cerrado los comentarios