México, un país con gran tradición en herbolaria 

 

herbolariaLa herbolaria es uno de los saberes milenarios para cuidar la salud, ya que se trata del conocimiento y uso de plantas medicinales y extractos de estas para tratamientos terapéuticos, curativos o de prevención. Es botánica aplicada en curar malestares, con fines medicinales. 

En México, la herbolaria surgió en la época prehispánica, a raíz de la religión que se practicaba en esa época, pues los pueblos concebían las enfermedades como productos de las acciones de sus dioses. Así, al tratar de encontrar cura en la naturaleza, se hicieron importantes descubrimientos acerca de la utilidad de muchas plantas para mejorar la salud del ser humano. 

Posteriormente, durante la Colonia, la corona solicitó que el vasto conocimiento del país fuera escrito, lo que hizo que se crearán documentos sobre diversos temas. Fue Fray Bernardino de Sahagún quien documentó los mitos, las costumbres y por supuesto, las enfermedades y los recursos vegetales y animales que se utilizaban para atender la salud de la población.

Los escritos que se elaboraron son muy importantes hasta el día de hoy. Por ejemplo la obra de Francisco Hernández, que realizó durante 1570 y 1577, conocida como Historia Natural de la Nueva España, sigue siendo estudiada por expertos en medicina y otras áreas de la salud, porque se considera que contiene el tesoro herbolario de los antiguos mexicanos, dado que es el resultado de las expediciones que realizó el autor a las regiones de lo que hoy es Puebla, Tlaxcala, Oaxaca, Michoacán y Morelos. 

Además, desde la llegada de los españoles en el siglo XVI, México se enriqueció en la variedad de plantas, frutos, semillas y raíces, y hoy ocupa el segundo lugar a nivel mundial, sólo después de China, en riqueza taxonómica de plantas medicinales, con cuatro mil 500 especies.

Actualmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS), reconoce el valor de la herbolaria como un recurso eficaz, ya que estima que un 80% de la población mundial utiliza esta práctica terapéutica para satisfacer o complementar sus necesidades de salud, y esto se debe a que ahora existe una gran documentación científica relacionada con la herbolaria. 

En México la herbolaria es el recurso más conocido y accesible para muchos núcleos de la población. Es una práctica médica alternativa arraigada en la cultura de muchos pueblos, además por aspectos socioeconómicos, y su uso cotidiano es fundamental para resolver problemas de salud principalmente en comunidades indígenas o con bajos recursos económicos. 

De acuerdo con Ana Laura Martínez, doctora en Neurofarmacología y Terapéutica Experimental por el Instituto Politécnico Nacional, dice que en México, “el número de pacientes que recurre a la medicina alternativa es de entre el 15 y 20% del total de la población. Por tanto, la herbolaria es considerada una de las alternativas terapéuticas más usadas. Es por ello importante que se reactive la investigación científica para evidenciar los efectos analgésicos y antiinflamatorios de estas especies, así como sus posibles efectos no deseados, con el objetivo de garantizar la seguridad de su uso por parte de la población que recurre a las plantas medicinales.”

Los conocimientos sobre herbolaria son transmitidos de generación en generación, sin embargo, necesitan de una documentación y una validación científica, por lo que varias Facultades e Institutos de la UNAM estudian el potencial de este campo desde el punto de vista farmacológico, cultural y antropológico. Uno de sus esfuerzos es la Biblioteca Digital de la Medicina Tradicional Mexicana que hizo la UNAM, que puede consultarse en www.medicinatradicionalmexicana.unam.mx, donde se reúnen recetas y remedios de distintas tradiciones orales. 

De esta manera, se preservan y actualizan conocimientos de hace miles de años, al mismo tiempo que, a raíz de las investigaciones en química, biología y farmacología, se obtienen fármacos, saborizantes, aceites aromáticos, y otros productos, a base de plantas medicinales.

Con esto se validan muchos de los remedios de los abuelos, y sí aún existen dudas de los beneficios de alguna planta, existen muchas fuentes para verificar sus propiedades. Así que antes de correr a la farmacia por un algún compuesto químico, piensa y tal vez la solución está en tu cocina o jardín.

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