Oferta de bienes y servicios ambientales

Earthgonomic_Bienes_y_Servicios_blog22_09_20El mercado de bienes y servicios ambientales transforma la necesidad de responder a los nuevos marcos regulatorios internacionales estipulados para combatir la contaminación y a una mayor preferencia por parte de la sociedad en favor de la protección del medio ambiente.

Los bienes ambientales son los recursos tangibles utilizados por el ser humano como insumos en la producción o en el consumo final y que se gastan y transforman en el proceso, como madera, frutos, pieles, carne, semillas, medicinas, entre otros, que son utilizados para una comercialización. Mientras que los servicios ambientales son las capacidades que tienen los ecosistemas para generar productos útiles para el hombre, entre los que están la regulación de gases (producción de oxígeno y secuestro de carbono), belleza escénica, y protección de la biodiversidad.

Es imposible concebir al ser humano independiente de los recursos que el medio ambiente le proporciona. La vida en sociedad está soportada en los ecosistemas de la tierra, de ahí proviene la importancia de conservarlos. Pero, la asignación de un valor a los bienes y servicios ambientales cambió la relación que el hombre debía tener con ellos.

El modelo económico predominante en los últimos dos siglos, según Alma Angelina Haro-Martínez e Isabel Cristina Taddei-Bringas, del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C., ha derivado en una fuerte presión sobre los recursos naturales que se evidencia en la degradación ambiental, caracterizada por la erosión, desertificación, deforestación, pérdida de biodiversidad y suelos, así como por la contaminación de aguas, aire y suelos, generando diversos problemas sociales como pobreza, desnutrición, desempleo y violencia.

Es por eso que, en 1987, la Comisión Mundial del Medio Ambiente y Desarrollo (World Commission on Environment and Development), citado en el documento Sustentabilidad y economía: la controversia de la valoración ambiental,  propuso la integración de la conservación del medio ambiente a los objetivos del desarrollo social y económico bajo la etiqueta de desarrollo sustentable a través del informe Brundtland Nuestro futuro común, que lo definió como “aquel que satisfaga las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las futuras generaciones para satisfacer las propias”.

Todo esto es el cimiento para que actualmente existan propuestas dentro del mercado que apuesten a la conservación del medio ambiente, como lo es el veganismo y el vegetarianismo que derivan en la concientización sobre qué alimentos comprar. Por lo que, las empresas que se dedican a la agricultura buscan combinar las buenas prácticas ambientales para la preservación de recursos naturales, junto con el respeto a las normas impuestas por las organizaciones e instituciones internacionales.

También, existe un reciente incremento de moda, dentro de la industria textil, que busca ser ecológica, ya que, el cultivo convencional de algodón es una gran causa de contaminación por el elevado número de pesticidas que se utilizan. De esta manera, se está retando a la industria de los estilos fugaces, y se crea una conciencia social en los consumidores para que busquen cada vez más una vestimenta que respete el medio ambiente.

Sin duda alguna, la demanda en sociedad a nuevas y mejores prácticas ambientales mejorará la responsabilidad empresarial. Al certificar una empresa, no solo se gestionan y aprovechan de manera optima los recursos naturales generando ahorros y ganancias, sino también otorga la capacidad de tener un nuevo mercado virgen.

En México, existe la Certificación de Responsabilidad para el Equilibrio Ambiental, CREA que galardona y reconoce los productos y servicios que alcancen la excelencia en la gestión ambiental y un óptimo manejo de recursos naturales, los cuales son verificados con base en los más estrictos estándares internacionales de las eco auditorías y el cual está dirigida a la pequeñas, medianas y grandes empresas.

Estar certificados en una buena gestión de bienes y servicios garantiza: Incentivos y beneficios fiscales, inclusión en esquemas de Comercio Justo y Empresa Socialmente Responsable, ahorro directo en el consumo de energía y agua, el cual puede llegar a ser del 35% y 22% respectivamente, por lo que se obtiene un retorno de inversión en menos de 6 meses y nuevos clientes.

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