Zoonosis: una amenaza siempre latente

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El concepto zoonosis, de acuerdo con la Fundación IO, se aplica a cualquier enfermedad infecciosa que se transmite de forma natural de los animales (en su mayoría vertebrados) al ser humano.

Se estima que 75 por ciento de los padecimientos que afectan a las personas son zoonosis, de acuerdo a la publicación “Organismos federales actúan contra zoonosis en el país” del diario La Jornada. Entre los padecimientos están el Ébola, el VIH/SIDA, la fiebre del Nilo Occidental, la influenza H1N1 de 2009 y el actual Covid-19.

Las zoonosis representan un problema de salud pública debido a que afectan a una gran parte de la población tanto en zonas urbanas como rurales, porque el riesgo se produce en la interfaz entre el ser humano y los animales a través de la exposición directa o indirecta a los animales, su entorno y los productos derivados de estos, como carne, leche, huevos.

En la mayoría de los casos, estas enfermedades pueden llevar a la muerte, y son los extractos más deprimidos de la sociedad, los que son golpeados con más fuerza cuando se presenta un brote de alguna, debido a su peor alimentación, higiene y sistema político, y por ende un sistema sanitario mucho más débil.

Son una par de siglos desde la aparición de las zoonosis, y actualmente siguen representando una amenaza mundial, de acuerdo con el diario español Hoy, por siete factores: 1) el incremento en la demanda de proteínas animales, 2) la intensificación de la agricultura, 3) el aumento del uso y la explotación de la vida salvaje, 4) el uso no sostenible de recursos naturales por la expansión poblacional y el cambio en los usos del terreno, 5) la industria consumidora de recursos naturales, fundamentalmente las extractivas, 6) la intensificación de la movilidad y 7) el cambio climático.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) colabora con entidades asociadas de distintos sectores para evaluar y reducir los riesgos de transmisión de zoonosis al ser humano a través del consumo de productos de origen animal, además de formular recomendaciones dirigidas a los Estados Miembros y a la población acerca del modo de reducir esos riesgos en la cadena alimentaria.

En México, a raíz de la actual pandemia por el Covid-19, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) y la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (Sader) abrieron el nuevo Laboratorio de Inmunología, Biología Celular y Molecular, con el objetivo de enfrentar desafíos epidemiológicos y epizootiológicos y otras enfermedades emergentes de tipo zoonótico que puedan amenazar la salud animal y humana.

Estos esfuerzos son constantes porque las enfermedades zoonóticas aumentan la carga sanitaria, social y económica para los Estados, y es necesario combatirlas con planes nacionales y regionales de prevención, vigilancia, control y erradicación.

Es importante recordar que no todos los animales son portadores de enfermedades y es, precisamente la amenaza al equilibrio ambiental, lo que provoca las enfermedades. Hay que aprender a respetar todo ser vivo.

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